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Feliz de otra manera
Amanecí cansada de tanto andar, de dar vueltas sin saber a dónde ir. Levanté la mirada al cielo. No buscaba la aprobación de Dios, si es que existe; solo quería dejar de llorar. Tenía el alma agotada. Quería gritarle a la vida que ya no podía más. Respiraba a medias y me sentía ausente de…


