¿Nunca te has preguntado cómo sabemos que lo que sentimos es amor?
Si ya tenías esa duda, o si acaba de surgir al leerme, para mí la respuesta es sencilla.
Cuando veo, escucho, siento o pruebo algo que me emociona, algo que me acaricia el alma, pienso en una persona. Quiero contárselo, sí, pero sobre todo quiero compartir ese momento con ella y verla disfrutarlo también.
Cuando me sucede algo bonito, deseo que a esa persona también le pasen cosas bonitas.
Y, a su lado, siento que florezco. Es como si esa persona le quitara el polvo de mis alas y me recordara que puedo volar.
Así lo vivo yo cuando amo. ¿Y tu?
Cuando encuentres a alguien a quien le guste verte sonreír, que te valore, te respete y te cuide; alguien que, entre tantas posibilidades, elija estar contigo, permítete disfrutarlo.
Quizá sientas miedo o te cueste confiar en un amor tan bonito y sincero. Date tiempo. Aunque a veces te resulte difícil de creer, todavía hay personas que saben amar.


Deja una respuesta