Más de la cuenta

Alguna vez pensé que enamorarme de ti sería muy fácil.

Atravesó por mi mente la loca idea de ir observando tus defectos y enumerarlos uno a uno. Tener una lista de ellos para memorizarlos y así convencerme de que no debía enamorarme de ti sin tener todo en cuenta. Convencida estaba de que enamorarme de ti era algo que quería experimentar, ya no lo pospondría más.

Mi observación se volvió tan meticulosa y tus gestos hacia mí tan sutiles y encantadores. Incluso cuando nunca logré enfocarme en los defectos solamente, y el conjunto de todo lo que te hace ser quien eres me llenó el alma de emociones, la mente de ilusiones y la vida de razones para sonreír… el sentimiento no llegó.

Contigo sentí que recuperaba la capacidad de amar «más de la cuenta«. Pero en cuestiones de amor, aún sigo ausente, tengo un corazón inerte.

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