Hoy es un día de cielo despejado, el café donde hemos quedado está muy lindo. Hay todavía algunas mesas disponibles en el jardín, me he apresurado a escoger la que está más alejada, seguro tendremos más privacidad ahí.
Me he puesto este vestido pensando en que te gustará mirarme dentro de él. El tirante izquierdo resbala de vez en vez sobre mi hombro. He recogido mi cabello para que puedas notar que traigo los aretes que tanto te gustaron la primera vez que nos vimos.
Te espero con una enorme sonrisa tratando de asomarse en mi boca. La ansiedad me provoca cosquillas en las piernas. He pedido al mesero que nos traiga un poco del té que tanto te gusta, cuando llegues estará listo para beberlo. Mis manos juegan con los cubiertos, y cambian de posición una y cien veces el florero y la azucarera.
Me he quitado ya los lentes de sol, lo que quiero platicar contigo hoy, quiero que sea lo más honesto, quiero que mis ojos te den esa seguridad que a veces creo que te falta. ¿Sabes? algunas veces pienso que soy demasiado evidente en mi interés por ti, pero al verte dudar tanto, me pregunto su estaré enviándote señales equivocadas. Quizá mi forma de andar, mis ademanes, mis nervios al querer tener una platica sencilla y natural me traicionan sin que yo lo note.
Ahora mismo que veo que agachas la mirada, y te distraes buscando tu celular, me da por pensar que, quizá te estoy aburriendo. Que te has arrepentido de venir hasta acá. Me dejas sin palabras, no sé como romper el vacío que hay en este momento de silencio, y el cuello de tu camisa me distrae. Te voy observando y me encanta como te ves hoy. Me gusta imaginar que te has puesto esa camisa por mi.
-Te lo dije ¿verdad?. Levantas la cabeza, me miras sorprendido. -Si, seguro ya te dije que mi color favorito es el azul, por eso has escogido esa camisa, que por cierto, te queda perfecta. Te ves muy bien. Sonríes a medias, pones una caricia sobre mi pierna, y besas con dulzura la comisura entre mi labio y la mejilla.
(Un impulso eléctrico de felicidad recorre mi cuerpo entero. La emoción sale de mi con alivo a través de un suspiro corto) -También el morado me gusta, como el de tu playera del sábado pasado, el color me hipnotiza, me acerco despacio, y entonces tu olor tan exquisito me atrapa por completo.
-Hay cosas de mi que son extrañas, y casi nunca las digo. Es probable que la gente las note, pero nunca las expreso tal cual. Por ejemplo, que amo los animales. Pero de ninguna forma podría haber sido bióloga o veterinaria. Sin embargo, siempre que miro algún documental, imagino que soy yo quien va por esa selva o el buzo que intenta descifrar que más oculta el negro océano. Me gusta inventar que ya lo he hecho miles de veces. Y sin embargo, cuando veo una lagartija grito como loca, y lo mismo con un montón de bichos pequeños. A veces, me entristece vivir sola, porque cuando aparece alguno de esos bichos, no me vale ni la pena el intentar escandalizarme, y no me queda más que afrontar la situación. Al final, ni me impresionan, creo. Lo que resulta triste es, haber visito un montón de películas donde siempre hay un tipo que se encarga de la situación.
Pero siempre vivo en esa ambivalencia. No quiero ser de esas chicas que de tanto depender parecen inútiles. Aunque a veces, tanta independencia creo que también causa una impresión equivocada. Como si no quisiera que estuvieras en mi vida, como si me diera igual tu presencia. Más nunca es así, no se hacer un balance, me cuesta mucho, y creo que, eso algunas veces te hace dudar de mi. Me gustaría que te metieras en mi, y miraras con mis ojos, quizá podrías ver como es que te miro. Las miles de veces que me sorprendo a mi misma pensando en ti. La cantidad de detalles que observo en mi día a día, y que los trato siempre de relacionar con algo tuyo.
¿Sabes? mi memoria es muy buena. Si ya sé, te ríes ahora, porque siempre que te intento contar algo, me cuesta trabajo recordar algún nombre o sitio. Pero no es culpa de mi memoria, es de mis sentimientos, que se atraviesan en mis pensamientos, me pongo nerviosa frente a ti. Me frustro muchas veces al no poder controlarlo porque quedo como tonta ante ti.
Regresando al tema de mi buena memoria, lo menciono porque, cuando no estoy contigo, me recuesto sobre el sofá y repaso nuestras conversaciones, nuestros encuentros. Cada detalle de lo que me dices, es importante para mi. Me he puesto a estudiar varios de los temas que me has enseñado, siembras en mi la curiosidad del querer saber más. Quizá porque en tu discurso siempre hay una argumentación muy clara. Suenas siempre tan convencido o seguro, que me llevas a la reflexión.
-¿Qué pasa?, bebo el té con cautela porque no me gusta quemarme la lengua, la mía es muy sensible. En fin, aparte de tu forma de mirarme, otra cosa que me pone muy nerviosa, es que, pones mucha atención a lo que digo. Me gusta cuando días después citas o sacas a tema algo que te he dicho. Creo que, eso incrementa también mi nerviosismo al hablar contigo. Me asusta decir cosas sin sentido.
-¡No te rías!. Adivino que estás pensando que toda esta platica (monólogo) ha ido sin sentido de un tema a otro. Parezco dispersa, pero no. Si bien hay momentos en donde no puedo hacer más de una cosa a la vez. Tomar notas mentales de todo lo que sucede a mi alrededor se me da con facilidad. Recuerda que me gusta escribir. No me preocupa hacerlo de forma perfecta, lo que interesa es contar historias. Cotidianas, fantasiosas, reales o inventadas, pero en todas historias escondo algo mío, que no es fácil descifrar, como un mapa del tesoro.
Se ha hecho tarde ya. Tu no estás acá, lo sé. Pero hoy tenía tantas ganas de verte que, me he inventado esta cita, he venido hasta aquí imaginando que vendrías. Quería contarte de mi, que me conozcas, que sepas que me interesas, que me gustas en uno y muchos sentidos. Supongo que, también quería hacer la prueba, como en un ensayo, de tener un dialogo contigo sin que los nervios me consuman. Pero ya ves, no lo he logrado. Te tengo tan presente, que aún cuando todavía no te conozco, te siento.
-¿Nos vamos? esta vez, invito yo. Sólo déjame caminar por la calle de tu mano, ¿si?


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