Hay un sitio para diseñadores, donde te extienden certificados de áreas de especialización. Puedes tomar el examen una vez al mes hasta alcanzar el puntaje necesario para que te certifiquen. Cuando haces el examen, al final te dice tu puntuación, más no sabes en realidad en que fallaste. Tu tienes que estudiar y analizar tus fallas para poder presentar nuevamente el examen al mes siguiente. Hace un mes lo aprobé, no con la máxima calificación, pero no me fue tan mal. Hoy decidí volver a aplicarlo, y obtuve una calificación mejor que la anterior.
Lo sucedido, me llevo a pensar que, exactamente pasa lo mismo en la vida. Cada experiencia nos lleva a una reflexión de las cosas en las que debemos mejorar. Y nuevamente se nos presenta la oportunidad de tener una mejor posición o actitud ante una situación similar. El examen se repite constantemente para que comprendamos a fondo la lección. Y ocurrirá cuantas veces sea necesario para que enfrentemos cada vez con mayor conciencia las situaciones. Concluyo para mi, que es el camino hacia la sanación de karmas.
Ahora que tengo conciencia de ello, no puedo negar que es un proceso doloroso, pero todo proceso de cambio lo es. Otra vez mi fortaleza está a prueba.
Así que es hora de cambiar, hacer las cosas de otra manera, buscar y reinventar caminos cuantas veces sea necesario para llegar a nuestras metas.
Llegó el momento de salir de ese ciclo de situaciones similares que si bien, son un aprendizaje, llega un momento en que ya no nos satisfacen y ni siquiera representan un reto. El momento de renunciación está aquí, frente a mi. Cruzar la puerta es una decisión. El mundo que vendrá, ya no me permite decir: «¡Ah! si, eso ya lo viví, y ¡ya aprendí que debo hacer!.» Pues no será un terreno conocido.
Por mucho que uno quiera un cambio, siempre se pregunta qué hay allá donde nunca hemos estado, y eso nos produce incertidumbre y melancolía por lo que dejamos atrás.
Aunque también sería absurdo decir, me quedo en este nivel aún cuando haya aprobado todas mis materias, pues éste ya lo conozco y lo «domino»… y el siguiente es totalmente desconocido por mí.
Así que, ¡AQUÍ VOY! Con las alas abiertas, sin prejuicios, sin especulaciones, sin poner resistencia. Lo que venga será bienvenido y sobre todo, es mi decisión la de arrojarme a lo desconocido. Pues como dije una vez, ¿Que diferencia hay entre aventarse desde un tercer nivel o del décimo? Si caes, el golpe será el mismo, pero los momentos de vuelo no.
«Yo vine a esta vida a vivirla. Agradezco al universo por los padres que me fueron asignados como guías. Me han dado las herramientas para empoderarme. Me han enseñado donde debo buscar más no me han dicho qué debo buscar. He aprendido a ver que la vida es de adentro hacia afuera, cuando yo cambio el mundo que me rodea es otro.» – Declaración personal.


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