¡Que ganas! Que ganas tengo de olvidarme del mundo y sus asuntos, de prologar infinitamente el tiempo del despertar entre tus brazos. De regresarle el tiempo a la mañana hasta el preciso instante donde sin abrir los ojos nuestros labios se encuentran, y con besos agridulces comenzamos un nuevo día. Que ganas de impregnarle a tu piel el olor a amor recién hecho.
Que ganas de que tus caricias borren todas mis heridas. Que ganas de no sentir miedo, y poder creer que todo lo que nos sucede es más que cierto. Que ganas de robarme el cielo que me entregas cuando me amas. De quedarme a vivir encerrada entre tus piernas, y entregarte mil batallas. Que ganas de que todo lo que no se refiere a nuestros cuerpos desaparezca, y nos quedemos flotando en medio de nada.
Que ganas de saber si compartes este deseo de no aparecerte por el mundo hoy, y quedarnos solos, tu y yo, todo el día aquí en la cama.


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