
A pocas horas de que un año más termine, aún cuando la vida no hace pausas y no distingue entre el 31 de Diciembre y el 1 de Enero, todos los seres humanos que nos regimos bajo este calendario, consideramos que un ciclo se termina y otro está por comenzar.
Ayer que me entregue al silencio exterior para poder prestar realmente toda mi atención a esa «vocecita interna», lo primero que me vino en mente, fue la RENOVACIÓN. Y se hicieron presentes en mi pensamientos un sin fin de ideas. Pero esta vez, frene mi tren del pensamiento y primero me cuestioné:
¡¿Qué significa renovarse?!
Las siguientes son algunas definiciones del diccionario:
1. Hacer que una cosa esté como si fuera nueva.
2. Cambiar o sustituir una cosa por otra nueva o más moderna.
3. Cambiar una cosa que ya no es válida o efectiva por otra de la misma clase.
Entonces fue ahí cuando reaccione. Pues mi vida no la puedo cambiar, porque soy quien soy por lo que antes fui, y de todas esas experiencias buenas, malas, agradables, dolorosas, difíciles, amorosas, simpáticas o aburridas, la verdad es que, de todas he aprendido algo, nada de lo pasado fue en vano, todo me ha ayudado a ir creciendo como persona, mujer, profesionista, hija, amiga, etc.
Así que, cuando volví a casa, sin nada más que mi vida a cuestas, me paré frente al espejo y lo que vi, ¡me gusto!. Me gusta ser yo, me gusta ver que he podido superar errores y defectos, que he podido explotar más mis puntos agradables, mis fortalezas. Y que soy capaz de reconocer mis errores, y hacer de ellos un camino de aprendizaje.
Así que, no. Para este 2010 no pienso «renovarme», mejor tomaré como punto de partida el presente, el mismo instante en el que vivo, respiro y siento. Nada de atrás puedo cambiar, ni lo deseo. Sólo tengo control y poder de decisión sobre el ¡AHORA!.
Mucha luz, paz y armonía para todo el planeta!
“Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.” -Budha.


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