
Cómo no tener miedo a enamorarse si nos han enseñado que la unión es un contrato. El concepto se traduce en cadenas que nos mantendrán unidos, pero nacimos solos, ¿quién quiere perder su libertad? en este sentido, el miedo está totalmente justificado.
Hay otra forma de ver el amor. Como un lazo. Si, un lazo son muchos hilos entrelazados. Entonces imaginemos por un momento que, esos hilos son: la confianza, la alegría, la nostalgia, la pasión, la risa, el llanto, la complicidad, el respeto, la admiración, los sueños, los pensamientos, etc.
Cada persona toma un extremo y lo va tejiendo o trenzando, a su modo, a su propio ritmo. El lazo se va fortaleciendo con los hilos que ocupemos y va creciendo conforme lo vayamos entretejiendo.
Para poder tejerlo se requiere que no tenga amarres, que no haya nudos. Cada quien es responsable de su extremo, y tiene la libertad de soltarlo cuando así lo decida.
Entre más tejamos, el lazo va creciendo y hay mayor libertad. Y mientras no lo soltemos tendremos la guía para llegar a la persona que está en el otro extremo. Nos genera seguridad saber que estamos trabajando en fortalecer y tejer ese lazo en pareja. Aquí no hay miedo.
Hay personas que se sienten incapaces de tejer el lazo, y de alguna manera buscan esas cadenas que les atormentan, con tal de tener un responsable de la perdida de su libertad.


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