A tu salud!

Y de ti esperaba todo, y esperé por tanto tiempo que se me llenaron de ilusiones los ojos y de anhelos los sueños. No sabía y aún no sé quién eres, pero así como en un tiempo me comía la alegría de saberlo, hoy me invade el miedo de descubrirlo.

Conocer un día tus palabras, ¿serán de aliento y esperanza? Tres minutos después me asalta la duda y me alcanza el pesimismo.

Mis inseguridades no te dejarán entrar, se cierra desde ahora la puerta con extrema violencia. Podría ser contigo hiriente, sarcástica y ruda. No quisiera que fuese así.

Pero más allá de mi deseo,  dejando de lado mi entusiasmo por conocerte, me pone feliz que seas tu quien me devuelva la inspiración para escribir palabras lindas con forma y sentido, encontrarme a mi entre ellas.

Que veas a esta mujer sin vendas en los ojos, poderme brindarme entera, sin complejos, sin limitaciones, sobre todo sin miedos.

Quiero ser capaz de inspirarte también. Que podamos disfrutar de las charlas, la música, los anhelos, los besos y los tintos.

Ahora veo que si existe la posibilidad de encontrar aquello que con amor y paciencia anhelo.

“Wine is bottled poetry”
-Robert Louis Stevenson

Deja un comentario