El ritual

Cuando algún hecho empieza a ser repetitivo en la vida, puede parecer un mal crónico. Pero cuando va acompañado de una preparación, una conciencia de lo que se hace, me parece que el termino adecuado es RITUAL.

Así, todas las mañanas me preparo para empezar mi día, ya sé que en algún momento voy a encontrar un detalle que me lleve a pensar en ti. Soy muy observadora, estoy alerta a todo lo que a mi paso sucede. Camino por la calle en busca de algún encuentro, me divierto buscando historias que inventar a partir de lo que supongo que está sucediendo. Pero en todo este ir y venir, tu me haces compañía, disfruto pensar en cómo serán esos días de risas y conversaciones, como si ya estuvieran grabados en mi pensamiento como memorias y se recrean en lo que observo.

Es como vivir con el fantasma de tu recuerdo, pero aún no te conozco. Es curioso pero, nunca me siento sola. Siempre hay algo de ti que me acompaña, me protege, me escucha, me aconseja y a veces hasta me regaña. Sin duda, eres parte de mi tiempo presente, pero no como una pesada carga que llevar todos los días, más bien, tu esencia es para mi, digamos que, un amuleto.

El día que me conozcas quizá no, pero cuando descubras todo lo que escrito sobre ti sin conocerte espero te cause risa y no miedo.

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