Mis días sin ti

Aún espero escuchar tu voz del otro lado del teléfono preguntarme: «¿Hay rocas en Bruselas?»

Ahora que regreso al camino del que me alejé por entrar en tu vereda, he dejado de lamentarme y ver tu destierro como un problema… ahora que ya no busco respuestas a mis preguntas, han dejado de surgir otras nuevas.

El camino me está esperando y debo soltar esta tristeza, despedirme de la melancolía que me tiene presa en el ayer.

Despertar sin ti, ha sido tan duro, que no he podido dormir para evitar el dolor de repetirlo cada amanecer.

Antes de ti, sabía estar conmigo, después de ti, parece que se borró de mi memoria aquel tiempo en que no estabas.

Se que me cuesta irme porque todo en este sitio me habla de ti, me duele irme porque una leve y oscura esperanza me dice que volverás.

Esta noche he tenido un sueño, que me obliga a partir. Los dos necesitamos dejar lo que fuimos, soltarnos de verdad. Si es nuestro destino volver a encontrarnos, será en otro sitio, en nuevas condiciones.

Pasa el tiempo y el amanecer comienza a nacer en el horizonte, la luz siempre disipará las tinieblas, ahora comienzan a ser claros mis pensamientos.

Ahora comienzo a pensar en ti sin que me torture hacerlo.

Te prometí que siempre estaría para ti, pero no significa que tenga que pausar mi vida, que deba instalarme en el pasado y dejar de vivir.

He salido en busca de la paciencia, de la espera sin prisa, la he buscado en otros mares, pero sigue siendo tu playa quien me abraza.

Mi vida esta dividida como la historia, antes y después de mi encuentro contigo, has dibujado recuerdos en mi memoria que no se borrarán, incluso aunque la vida me tenga reservados nuevos días de largas caminatas de tu mano otra vez.

«La noche que llore por ti,
la noche en que tus ojos vi dudar,
la noche que llore por ti.
Como mar entre rocas así me sentí..»

La Noche / Presuntos Implicados

Deja un comentario